Oda a la soledad

«Atardecer en el bosque». Obra de Ivan Ivanovych Trush (1869-1941).

 






ODA A LA SOLEDAD


Alexander Pope

(1688-1744)




Dichoso el hombre cuyo afán y anhelo

limitan unas pocas heredades,

que goza respirando el aire natal

en su propia tierra.


El campo le da pan, sus vacas leche,

sus ovejas le tejen el vestido;

el árbol le da sombra en el verano,

y en el invierno, abrigo.


Dichoso aquel que sin afán contempla

los años deslizarse, dulcemente,

sano de cuerpo y en profunda calma,

sosegada el alma y la mente.


De noche un hondo sueño; ocio y estudio

en sabia mezcla; un dulce esparcimiento;

y la inocencia, que es su gran deleite,

junto al recogimiento.


Así quiero vivir, oculto y solo;

así quiero morir, sin ser llorado;

hurtarme de este mundo, y que la piedra

no revele dónde yazgo.



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