Algo en un día de verano

«Rosas». Obra de Peder Severin Krøyer (1851-1909).

 







ALGO EN UN DÍA DE VERANO



Emily Dickinson

(1830-1886)





Algo en un día de verano


que lentamente las antorchas consumen,


me solemniza.


 

Algo en un mediodía de verano –


una profundidad – un azul – un perfume –


que trasciende el éxtasis.


 

Y aún dentro de una noche de verano


algo tan arrebatadoramente brillante


que yo aplaudo por ver –


 

vela mi cara demasiado escrutadora


no sea que una gracia tan sutil – y tintineante


aletee demasiado lejos para mí –


 

los dedos hechiceros nunca descansan –


el arroyo púrpura dentro del pecho


todavía desgasta su angosto lecho –


 

todavía iza el este su bandera ámbar –


guía todavía el sol a lo largo del risco


su caravana roja –


 

así contemplando – la noche – la mañana


concluye la alegre maravilla –


y yo me encuentro, vagando por los rocíos


¡otro Día de verano! 


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